Los seres humanos tenemos
tres cosas en común:
- Somos al mismo tiempo individuos, parte de una sociedad y de una especie
- Compartimos la misma “Tierra-Patria”.
- Todos estamos de una manera u otra conectados, lo cual nos hace parte de la ciudadanía planetaria.
Las
dos caras del Progreso Humano
El nuevo milenio no debe ser igual al que le precede,
porque frente al enorme progreso científico, tecnológico y económico, la otra cara
de la moneda revela grandes niveles de inequidad, pobreza y consumo desmedido de
energía que ponen en peligro la sostenibilidad de la vida sobre el planeta para
las presentes y futuras generaciones. Los indicadores sociales, por ejemplo,
muestran como el rostro de pocas ciudades relativamente ricas contrastan de
forma abismal con un mundo golpeado por la pobreza, el hambre y la inequidad en
cualquier forma. La grave contaminación ambiental produce efectos irreversibles
sobre la salud, la biodiversidad, en la capa de ozono y el calentamiento
global.
Las
maravillas del progreso
Hoy, el desarrollo de la ciencia parece ilimitado. A modo
general, el Dr. Bernardo Kliksberg lo describe de la siguiente manera: Gracias
a los avances científicos-tecnológicos la humanidad puede erradicar enfermedades
que en el pasado fueron terribles epidemias; producir bienes y servicios como
jamás se hubiera soñado; podemos ahora alcanzar fronteras infinitas en materia
médica, a través de la electrónica, de las revoluciones informáticas, en la
cibernética y de la robótica, hemos logrado conmocionar la manera como nos
comunicamos los unos con los otros; hemos acercado fronteras lejanas casi a
tiempo real y de forma económica gracias a las telecomunicaciones.
Las
miserias generadas o no superadas por el Progreso
Frente a los avances expuestos anteriormente, hay una situación de inequidad mundial
también sin precedentes. “Más de 6.000 millones de Habitantes
sobre el planeta (según datos del Banco Mundial) gana menos de dos dólares
diarios, lo que significa que son pobres bajo los criterios empleados por las
Agencias Internacionales para definir la pobreza. De esa cifra, 1.300 millones
ganan menos de un dólar diario, es decir, menos de 30 dólares mensuales, lo que
significa que son pobres extremos que si gastan todo lo que tienen, igual no
les alcanzaría para comprar el mínimo de calorías y proteínas necesarias para
desarrollarse adecuadamente.
Existen 845 millones de seres
humanos padeciendo hambre según (FAO ); 220 mil niños y
adolescentes no asisten a la escuela porque tienen que trabajar en las calles;
100 millones de niños viven en las calles; 55 % de la mortalidad infantil está asociada al hambre (UNICEF ); 3.000
millones de personas adolecen de servicios de saneamiento – de ellos la mitad
no tiene agua potable; 2.000 millones de personas no cuentan con electricidad;
más de mil millones de niños y adolescentes en el mundo enfrentan una vida de
miseria y privaciones debido a la pobreza, los conflictos bélicos y el
VIH/SIDA; hay más de 15 millones de menores huérfanos consecuencia del SIDA.
¿De qué sirve tener conciencia sobre la realidad
anteriormente descrita? Además de sensibilizar, nos permite estar conscientes
de los grandes desafíos y estupendas posibilidades que plantea el nuevo milenio
si hacemos uso adecuado del conocimiento y de los extraordinarios avances
científicos y tecnológicos para abordar los problemas contemporáneos. Es allí,
en el uso del conocimiento pertinente, donde se abren infinitas posibilidades
para la acción. Al respecto, el Dalai Lama plantea lo siguiente:
“La pregunta crucial – crucial para la supervivencia y el bienestar de nuestro mundo – es cómo convertir los maravillosos descubrimientos de la ciencia en algo que ofrezca servicios altruistas y compasivos a las necesidades de la humanidad y de los demás seres sensibles con quienes compartimos este planeta”.
La pobreza: el gran reto
mundial del siglo XXI
La pobreza se ha convertido en el tema más
importante a discutir en la agenda de prioridades a comienzo de este siglo. La
pobreza ocasiona graves patologías sociales, producto de su efecto sobre la dignidad
y la esperanza de las personas que la padecen, afectando como resultado a la
sociedad en su conjunto. La pobreza se define como la carencia de recursos
materiales para alcanzar condiciones de vida que se consideran esenciales
(Banco Mundial, CEPAL, citado por Romero;
2002).
Una Sociedad pobre revela inequidad
en relación con las oportunidades de acceso a medios esenciales de vida, como:
el ingreso, el empleo, la educación, acceso a los activos productivos,
alimentación, asistencia en salud, saneamiento e infraestructura social. Piensa
nada más por un momento en las dimensiones de las siguientes estadísticas sobre
pobreza, mencionadas por el Dr. Bernardo Kliksberg, para que tengas una idea de
la dimensión del problema.18 millones de seres humanos mueren al año por causas
vinculadas con la pobreza, es decir, al año ¡una de cada tres personas muere por causa de la pobreza! 30
mil niños menores de 5 años mueren cada día por causa de la pobreza; 500 mil
madres mueren 30 mil niños menores de 5 años mueren cada día por causa de la
pobreza; 500 mil madres mueren anualmente al dar a luz por causa de la pobreza.
Cientos de hectáreas de bosques con sus recursos naturales son devorados cada
día por causa de la pobreza. La violencia y la inseguridad se hacen más
intensas como consecuencia de la pobreza. Sin duda alguna, algo equivocado está
haciendo la humanidad para seguir generando, reproduciendo y ampliando la
pobreza. De allí que sea el gran tema de este siglo, el gran reto para esta
generación.
Un reciente documento de la OREALC/UNESCO
revela que en América latina las variables que aumentan la pobreza son
principalmente: la desigual distribución del ingreso, la composición
demográfica de los hogares pobres (las familias de menores recursos tienen más
hijos que las de mayores recursos); la educación (los pobres aún no alcanzan un
umbral educativo que les permita salir de la pobreza); el empleo (los hogares
pobres son más numerosos y tienen menos miembros que reciben ingresos); y finalmente,
el gasto social cuando es regresivo y no progresivo, esto es, cuando no cumple
con su papel redistributivo. Sin embargo, la variable más importante para explicar
el aumento de la pobreza es sin duda alguna la política económica que adopta un
Estado. En general, las políticas económicas en los países latinoamericanos han
generado mayor concentración de riqueza en la mano de pocos y del mismo Estado,
el aumento de la exclusión social, de la desocupación, de la informalidad, del
poco o ningún incentivo a la actividad privada generadora de empleo.
En Venezuela el caso de la pobreza es muy particular ya
que tiene una relación estrecha con la actividad económica del país y especialmente
con los ingresos provenientes de la renta petrolera (España 1999). Cifras
interesantes corroboran esta afirmación. Estudios de la CEPAL muestran que en
1997 el porcentaje de personas con ingreso per cápita menor que el ingreso
medio nacional era del 70,8% y el de personas con un ingreso menor a la mitad
de ese ingreso medio era del 40,7%. Otro estudio, del Banco Central de
Venezuela, revela que en el primer semestre de 1990 la pobreza extrema afectaba
al 29,45% de la población y a finales de 1996 había subido al 65,32% de la
misma. La tasa de pobreza total pasó entre esos años del 70,36% al 85,78%. El
doctor Matías Riutort señaló en un estudio que la tasa de pobreza en Venezuela creció
desde casi el 25% en 1970 al 75% en 1997. Estas cifras perfectamente coinciden
con el comportamiento del precio del petróleo durante esa misma época. Pero hay
más. En el año 1998 nuestro ingreso petrolero per cápita era inferior que el de
1970, a pesar de haber disfrutado de dos auges petroleros. He allí la causa fundamental
de la pobreza en Venezuela. La riqueza petrolera no ha sido aprovechada para
resolver el problema de la pobreza. La
mala gerencia de los recursos provenientes de la comercialización del petróleo nos ha impedido ser un pueblo verdaderamente
próspero.
El pacto Mundial de la ONU
El
Pacto Mundial de las Naciones Unidas es un compromiso ético basado en una serie
de Principios que adquieren voluntariamente las empresas. Su misión es promover
una ciudadanía corporativa global, que logre conciliar intereses comerciales y
sociales. El Pacto Mundial es, ante todo y sobretodo, un compromiso firme de
cada empresa con la acción política e institucional de las Naciones Unidas, las
organizaciones laborales y de la propia sociedad civil, para avanzar en sus
actividades a través de diez Principios que se agrupan en cuatro áreas: Derechos
Humanos, Trabajo, Medio Ambiente y Lucha contra la Corrupción.
La carta de la Tierra
Es una Declaración de Principios fundamentales que tiene
el propósito de construir una sociedad justa, sostenible y pacífica en el siglo
XXI. Busca inspirar en los pueblos sentido de interdependencia y
responsabilidad compartida hacia el bien de la humanidad y de todas las formas
de vida sobre el planeta. En la Declaración se le da un énfasis especial a los
retos medioambientales. Su visión ética reconoce que la protección ambiental,
los Derechos Humanos universales, el Desarrollo Humano Sostenible y la paz son
interdependientes e indivisibles, principios éstos compartidos por una cantidad
creciente de personas en muchas naciones y culturas alrededor del mundo.
Metas del Milenio de la ONU:
- Reducir a la mitad la pobreza extrema.
- Lograr que todos los niños del mundo tengan enseñanza primaria.
- Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer.
- Reducir las dos terceras partes de la mortalidad infantil en niños menores de 5 años.
- Reducir la tasa de mortalidad materna en tres cuartas partes.
- Detener la propagación del SIDA, el paludismo y otras enfermedades graves.
- Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente incorporando los principios de desarrollo sostenible.
- Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
El porvenir de la humanidad depende de la voluntad, la
capacidad y el compromiso que tengan no sólo sus líderes, sino sus ciudadanos
para comprender y revertir los actuales niveles de exclusión y de pobreza. Debe
existir voluntad para favorecer condiciones que permitan a las personas transformar
de manera autónoma sus vidas, garantizando a las más vulnerables oportunidades
y condiciones económicas así como sociales dignas. Para ello es necesario
considerar estos temas globales a partir de las dimensiones éticas que los
mismos involucran.
Asegurar mejores y superiores condiciones de vida para
las presentes y futuras generaciones implica asumir, de manera individual y colectiva,
cambios de actitud, de comportamientos, de estilos de vida y criterios en la
jerarquización de nuestras prioridades.
Afortunadamente, existen esfuerzos que están produciendo
actualmente discusiones y reflexiones a nivel internacional, donde participan
incluso grandes líderes mundiales. Una propuesta que se está posesionando para
orientar el tratamiento de los problemas contemporáneos, es la de plantear una
“Ética Global”. Al respecto, el Papa Juan Pablo II advirtió que la
globalización sin una ética de globalización no iba a estar en beneficio de la
mayoría de los habitantes del planeta.
A continuación se presentan algunas reflexiones Dr. Bernardo
Kliksberg sobre la relación que existe entre la ética y el desarrollo económico
de los países:
“Hay una sed ética en América Latina. La opinión pública reclama...por todos los canales posibles comportamientos éticos en los líderes de todas las áreas, y que temas cruciales como el diseño de las políticas económicas y sociales y la asignación de recursos sean orientados por criterios éticos. Lo que una sociedad hace respecto a los valores éticos puede ser decisivo en su economía… Noruega, por ejemplo, es el número uno en los últimos tres años entre 180 países del mundo en la Tabla de Desarrollo Humano de la ONU. Una economía potente, con altísimo desarrollo social, y sin corrupción. Esa sociedad trata por todos los medios de mantener muy altos estándares éticos… Los valores éticos anticorrupción y pro igualdad, solidaridad, cooperación que ha puesto en marcha son esenciales en sus logros económico – sociales. Lo mismo sucede con otros países exitosos, entre ellos Suecia, Dinamarca, Finlandia, Holanda, Canadá. En todos ellos la corrupción chocaría de frente con los valores éticos prevalentes y el corrupto sería repudiado por su propia familia, su círculo social, la sociedad toda. Esos valores son cultivados cuidadosamente en el sistema educativo en todos sus niveles, y a través de ejemplos de los líderes”. La ética importa… Eludir esta verdad, significa crear el terreno propicio para que se favorezca el despliegue, sin sanción social, de las conductas antiéticas encabezadas por la corrupción, seguida del egoísmo exacerbado, la insolidaridad y la indolencia frente al sufrimiento de tantos. Es hora de contrarrestar definitivamente a ese mensaje, reivindicando los valores raigales de nuestra cultura que vienen de los textos bíblicos y de las civilizaciones originarias de América Latina. Ellos proclaman que el destino del ser humano es el amor, la solidaridad, la paz, la superación de todo orden de discriminaciones, el abrir a todos oportunidades de desarrollar su potencial… Es hora de recuperarlos para la toma de decisiones cotidiana. Son los únicos que pueden garantizar la América Latina soñada... La urgencia es máxima. Hay demasiado agobio y exclusión en esta región… y la sed ética aumenta a diario’’.
El Dr. François Vallaeys también se suma al llamado de
rescatar la ética. Su trabajo se enfoca en la responsabilidad social que tienen
las universidades latinoamericanas como importantes actores sociales, para
lograr un verdadero desarrollo a partir de la preparación adecuada de los
jóvenes profesionales. Se incluyen algunos de sus argumentos para tu análisis:
“Cualquier ciudadano de buena fe que se detenga un instante para informarse acerca de la situación económica y social del mundo contemporáneo, debe llegar fácilmente a la siguiente conclusión: El “Desarrollo” actual, tal como se promueve y se practica, no es ni ético, ni equitativo, ni sostenible. Esto es el paso previo a cualquier tipo de reflexión sobre la relación entre ética y desarrollo. Las crisis económicas, políticas, ecológicas y sociales que sacuden el mundo actual nos permiten ahorrarnos el esfuerzo de tener que justificar este diagnóstico acerca del rumbo del Desarrollo Mundial, que Morín califica de “Titanic Planetario”. La problemática ética contemporánea acerca del destino de la globalización, de la modernización del mundo puede formularse, según Morín, de la siguiente manera: “Hay que pensar de nuevo el desarrollo para humanizarlo. ¿Cómo integrar la ética? No se puede hacer una inyección de ética como se hace una inyección de vitaminas en un cuerpo enfermo. El problema de la ética es que debe encontrarse en el centro mismo de este desarrollo. Poner la ética en el centro del desarrollo para humanizarlo es una tarea urgente que, sin duda por primera vez en la historia de la humanidad, no constituye solamente un imperativo moral, sino también una cuestión de supervivencia: No sólo es preciso pensar que el nivel actual de las desigualdades entre ricos y pobres conduce, a corto o mediano plazo, a un conflicto entre la sobreabundancia del Norte y la miseria del Sur, conflicto letal por las nuevas posibilidades que nos entrega el “progreso técnico” de la industria militar moderna y el nuevo terrorismo mundial. También el mismo rumbo actual del desarrollo, concebido como crecimiento económico ilimitado, nos conduce a un callejón ecológico igualmente letal por su “insostenibilidad”.
En su libro “El Universo en un solo átomo”, el Dalai Lama
hace una valiosa reflexión considerando la necesidad de una “ética global”. Se
incluyen sus palabras para tu consideración:
“Los desafíos actuales son tan grandes – y los peligros derivados del mal uso de la tecnología son tan globales que amenazan una catástrofe para toda la humanidad – que creo que necesitamos una orientación moral que podamos utilizar colectivamente, sin dejarnos obstaculizar por diferencias doctrinales. Uno de los factores claves es una visión holística e integral de la sociedad humana, que reconozca la naturaleza fundamentalmente interrelacionada de todos los seres vivos y su entorno. Esta orientación moral implica conservar nuestra sensibilidad humana y dependerá de que nunca perdamos de vista nuestros valores fundamentales. Debemos estar dispuestos a sublevarnos cuando la ciencia –o cualquier otra actividad humana –cruza el límite de la decencia y debemos luchar para conservar la sensibilidad que tan fácilmente queda erosionada”. “¿Cómo hallar esta orientación moral? Hemos de partir de la fe en la bondad fundamental de la naturaleza humana y hemos de anclar esta fe en unos principios éticos básicos y universales. Estos incluyen el reconocimiento del gran valor de la vida, la comprensión de la necesidad de un equilibrio en la naturaleza y el uso de esta comprensión para valorar la dirección de nuestro pensamiento y acciones y, sobre todo, la necesidad de asegurar que la compasión es la motivación principal de todos nuestros empeños, combinadas con una clara conciencia de la perspectiva más amplia, incluidas las consecuencias a largo plazo. Muchos estarán de acuerdo conmigo en que estos valores éticos trascienden la dicotomía de los creyentes y no creyentes religiosos y son realidad profundamente interrelacionada del mundo actual, debemos enfrentarnos a los desafíos como una única familia humana antes que como miembros de nacionalidades, etnias o religiones específicas. En otras palabras, uno de los principios esenciales consiste en el espíritu de unidad de la especie humana en su totalidad. Algunos objetarán que esto es poco realista. Pero ¿qué alternativa nos queda?” “Creo firmemente que esto es posible. Alimenta mis esperanzas el hecho de que, a pesar de haber recorrido ya más de medio siglo de la era nuclear, todavía no nos hemos aniquilado. No es coincidencia que, si reflexionamos en profundidad, encontraremos estos principios éticos en el corazón mismo de todas las grandes tradiciones espirituales”.
Las reflexiones anteriores coinciden en que la clave para
el desarrollo presente y futuro de la humanidad dependerá en gran medida de la
voluntad de gobernantes, líderes, instituciones y ciudadanos, de considerar
todas sus decisiones individuales y colectivas en un marco ético. Nadie está
exento de este llamado. La fortaleza ética de una sociedad es una decisión que
deben asumir sus ciudadanos a partir de la conducta individual. Por eso necesitamos
comprometernos a actuar éticamente en cualquier dimensión donde nos
desenvolvamos.
La población actual Venezolana ha sufrido varios cambios
a lo largo de la historia y en el presente año se han visto afectados problemas
como la escasez que ha modificado el comportamiento de las familias venezolanas, donde decisiones tan sencillas como que tipo o marca de pasta vamos a comprar y
la cantidad que esté disponible en el mercado.
En el estatus social que estamos viviendo actualmente los
individuos esperan una solución viable o factible para poder sobrevivir ante
esta crisis tan agobiante que nos invade a todos, mientras que el gobierno crea
falsamente que el problema es de distribución cuando realmente es de producción.
En un artículo por Domingo Sifontes expresa:
‘’La situación sigue siendo critica porque en la medida que el tiempo pasa la situación de los alimentos empeora y cada vez es más difícil conseguirlos y comprarlos’’.
Actividad ecológica de siembra.
La
actividad que realizamos el sábado 30 de julio de 2016, nos enseñó un mundo de desarrollo sostenible diferente y
muy diverso para la estructuración de proyectos sostenibles, que sean a su vez amigables
con el medio ambiente, respondiendo la creciente demanda de innovación que vivimos en
nuestra época. Resaltando a su vez la importancia de nuestro
ecosistema que nos rodea y de los seres vivos que nos envuelven en nuestro hábitat;
para una mejor contribución y desarrollo de los mismos. Los seres humanos
debemos de portar nuestro granito de arena para un mejor fortalecimiento de
nuestro planeta Tierra, aportando así una mayor cooperación para salvaguardar
los mismos. Como participantes de esta actividad, colaboramos cada uno con una
planta de Ixoras rojas y también con abono para embellecer las áreas verdes de
nuestra Facultad de Ciencias Económicas y Sociales; actividad para lo cual fue
muy enriquecedora en todos los aspectos, debido a que recibimos charlas por
parte de un Biólogo egresado recientemente de la Universidad de Carabobo, la cual nos manifestó la importancia del Ecosistema
en los seres vivos y en el medio ambiente. Uno de los objetivos de esta labor fue
delimitar la gran importancia que tiene la naturaleza en todos los sentidos, y
los individuos tenemos que aprovechar la belleza o las grandes cosas que esta
nos ofrece además de, tener en cuenta el cuidado que esta requiere.

